Las autoridades suecas han establecido un servicio nacional de emergencia ambiental, disponible las 24 horas, debido al constante tránsito de una flota de buques de origen ruso cerca de sus costas. Esta flota, conocida como “flota fantasma”, representa un riesgo significativo de derrame de petróleo. Expertos advierten que un accidente podría resultar en la contaminación de cientos de kilómetros de playas. La nueva medida busca una respuesta rápida y coordinada ante posibles desastres ambientales. Jonas Henriksson, experto en daños por petróleo, enfatiza la gravedad potencial de la situación. El objetivo principal es mitigar el impacto ambiental en caso de un incidente marítimo. La vigilancia y preparación son cruciales dada la proximidad de estos buques a las costas suecas.