Suecia ha anunciado planes para la instalación de tres reactores nucleares de pequeña escala, desarrollados por la empresa Rolls-Royce. Estos reactores, de tecnología avanzada, se proyectan para estar operativos a partir de mediados de la década de 2030. El objetivo principal es reforzar el suministro eléctrico del país, atendiendo tanto a la demanda industrial como a la de los hogares. Esta iniciativa representa una nueva estrategia energética para Suecia, que busca diversificar sus fuentes de energía. Los reactores compactos ofrecen una alternativa a las grandes centrales nucleares tradicionales, con una menor inversión inicial y mayor flexibilidad. Se espera que contribuyan a la independencia energética y a la reducción de emisiones de carbono. La decisión refleja un renovado interés en la energía nuclear como parte de la transición hacia un sistema energético más sostenible.
