Las largas listas de espera para acceder a la atención de salud mental infantil (BUP) en Suecia han impulsado una propuesta de reforma por parte del partido Moderaterna. La iniciativa busca establecer una "primera línea de atención" en psiquiatría infantil, con el objetivo de descongestionar los servicios especializados de BUP. La propuesta implica que no todos los niños con problemas de salud mental necesiten ser atendidos directamente por BUP, sino que puedan recibir apoyo en una etapa inicial. Anteriormente, SVT Öst había informado sobre familias que esperaban años para recibir ayuda de BUP. Los Moderados argumentan que esta reforma optimizará los recursos y garantizará una atención más rápida y eficiente para los niños que realmente lo necesiten. Se espera que la nueva estructura de atención se centre en intervenciones tempranas y apoyo a nivel comunitario.
