Johan Esk, columnista deportivo de Dagens Nyheter, reporta la preocupante persistencia de un símbolo nazi –una esvástica– en una pared del Estadio de Estocolmo. A pesar del tiempo transcurrido, la esvástica permanece visible y aparentemente segura en su ubicación. Este hallazgo, detallado en su columna de la semana 35, suscita interrogantes sobre la seguridad y el mantenimiento del estadio. La presencia del símbolo, asociado a ideologías de odio, genera controversia y plantea preguntas sobre la responsabilidad de las autoridades del estadio. El reportaje de Esk pone de relieve la necesidad de una acción inmediata para remover el símbolo ofensivo y reafirmar los valores de inclusión y respeto. La situación se considera un recordatorio sombrío de la historia y una llamada a la vigilancia contra el extremismo.