Lauri Lappalainen se ha encontrado con obstáculos burocráticos al solicitar prestaciones por hijo en Finlandia tras recurrir a la gestación subrogada. Kela, la administración de seguridad social finlandesa, rechazó su solicitud de manutención infantil argumentando que la madre gestante, según la legislación finlandesa, es considerada la progenitora legal y, por tanto, la responsable del pago de la manutención. Esta decisión coloca a Lappalainen en una situación compleja, ya que él asume el rol parental pero no se le reconoce legalmente para recibir apoyo económico. El caso pone de manifiesto las lagunas legales existentes en Finlandia en relación con la gestación subrogada y la filiación. La legislación actual no contempla adecuadamente las situaciones en las que los padres recurren a esta práctica para tener hijos. Lappalainen se encuentra ahora en un proceso de apelación para intentar obtener la ayuda económica necesaria para el cuidado de su hijo. El caso ha generado debate sobre la necesidad de actualizar la legislación finlandesa en materia de filiación y gestación subrogada.
