En 2021, Ceuta, una ciudad autónoma española en el norte de África, experimentó una llegada masiva de migrantes. Más de 10.000 personas, procedentes de Marruecos y países del África subsahariana, cruzaron la frontera a nado en tan solo dos días. Este flujo migratorio se produjo en un contexto de fuertes tensiones diplomáticas entre España y Marruecos. Se sugiere que un relajamiento de los controles fronterizos marroquíes facilitó el paso de los migrantes. La situación generó una crisis humanitaria y puso a prueba los recursos de la ciudad. El incidente evidenció la vulnerabilidad de las fronteras europeas y la compleja relación entre España y Marruecos en materia migratoria. Las autoridades españolas se enfrentaron a la difícil tarea de gestionar la llegada masiva y brindar asistencia a los migrantes.