La Corte Suprema de Estados Unidos ha dictaminado que la prohibición federal a la posesión de armas para consumidores habituales de marihuana es demasiado amplia. La decisión judicial redefine las restricciones existentes, permitiendo potencialmente a más personas mantener sus licencias de porte de armas. El tribunal argumenta que el consumo de marihuana, aunque ilegal a nivel federal, no necesariamente implica un riesgo de violencia. La sentencia no legaliza el consumo de marihuana a nivel federal, que sigue siendo ilegal. Sin embargo, obliga a una reevaluación de los casos individuales, considerando si el consumidor representa una amenaza real. Esta resolución podría afectar a millones de estadounidenses que consumen cannabis legalmente en estados donde su uso ha sido despenalizado o legalizado. Se espera que el fallo genere litigios adicionales para aclarar su alcance y aplicación.
