La Corte Suprema de Estados Unidos ha autorizado al gobierno de Donald Trump a poner fin al estatus de Protección Temporal (TPS) para miles de inmigrantes provenientes de Haití y Siria. La decisión, tomada con una división ideológica marcada entre los jueces, implica la posible deportación de beneficiarios que han residido en el país durante años. El TPS había sido otorgado a estas personas debido a desastres naturales o conflictos armados en sus países de origen. Esta resolución representa un respaldo a las políticas de inmigración más restrictivas implementadas por la administración Trump. Analistas señalan que la decisión podría sentar un precedente para futuros casos relacionados con el estatus migratorio de otras poblaciones. La Corte Suprema no se pronunció sobre la legalidad de la decisión de Trump, sino sobre el procedimiento seguido para revocar el TPS. Se espera que la decisión afecte a decenas de miles de personas y sus familias.