La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó a favor de ExxonMobil, permitiéndole demandar a Cuba por la confiscación de sus activos en 1959. La decisión, con seis votos a favor y tres en contra, se basa en la Ley Helms-Burton. Esta ley, según el tribunal, elimina la inmunidad soberana cubana en casos relacionados con propiedades expropiadas. El fallo abre la puerta a que otras empresas con reclamaciones similares presenten demandas. Anteriormente, estos litigios estaban estancados debido a cuestiones de jurisdicción. La decisión podría tensar aún más las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Cuba. Se espera que ExxonMobil busque una compensación por los activos que alega fueron confiscados.
