El nuevo film de “Supergirl”, producido por DC y Warner Bros., experimentó un desplome significativo en su recaudación durante su segundo fin de semana en cines. Las ventas de entradas en Norteamérica cayeron un alarmante 74%, generando apenas 9.6 millones de dólares. Este resultado representa un fuerte revés para la producción, que esperaba un mejor desempeño en taquilla. Analistas de la industria sugieren que la película no ha logrado captar el interés del público como se esperaba inicialmente. La caída es tan pronunciada que la película ha perdido el primer lugar en la taquilla norteamericana. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de la franquicia y la estrategia de marketing empleada. Rivales de la industria observan con atención la evolución del caso.