Una mujer ha revelado en exclusiva que fue agredida sexualmente por James Holder, cofundador de la marca Superdry. La víctima afirma que trabajaba directamente para él en el momento del ataque. Aún más traumático, se vio obligada a continuar trabajando y enfrentarse a su agresor días después de la agresión. Esta revelación arroja luz sobre una cultura de abuso potencial en el ámbito laboral y el impacto devastador en las víctimas. La mujer ha decidido hablar públicamente para denunciar el abuso y alentar a otras víctimas a romper el silencio. Su testimonio plantea interrogantes sobre la responsabilidad de las empresas en la protección de sus empleados y la necesidad de una mayor concienciación sobre la agresión sexual. La identidad de la víctima se mantiene en reserva por razones de seguridad.