El ex-HMAS Hobart, hundido en 2002 frente a la costa de Australia del Sur, ha experimentado una notable transformación. Lo que una vez fue un buque de guerra australiano ahora funciona como un próspero ecosistema submarino. Más de cincuenta especies de peces distintas han encontrado un hogar en su estructura sumergida, junto con una variedad de organismos filtradores. Ubicado dentro de un santuario de parque marino protegido, el pecio se ha convertido en un destino popular para buceadores. Este sitio ejemplifica el éxito de los esfuerzos de rehabilitación de hábitat marino. La transformación del Hobart demuestra cómo los naufragios pueden contribuir positivamente al medio ambiente costero. La iniciativa ha promovido la biodiversidad y ofrece nuevas oportunidades para la investigación marina.