Los métodos tradicionales de cultivo de girasol, caracterizados por su implementación en terrenos de baja calidad y tecnología limitada, están siendo replanteados. Expertos del sector agrícola sostienen que la adopción de un nuevo paquete tecnológico podría incrementar el rendimiento promedio nacional en un 30-35%, variando según la región. Este cambio representa una oportunidad para un "reseteo productivo" en el cultivo del girasol. La mejora en la tecnología y la fertilización son claves para optimizar la producción. Se espera que esta innovación impulse la rentabilidad para los agricultores y fortalezca la producción nacional de girasol. La implementación de estas nuevas técnicas podría transformar el panorama agrícola del país.