Después de treinta años, el torneo de sumo volvió a celebrarse en París, gracias a una década de gestiones por parte de los organizadores. El evento atrajo a numerosos aficionados, marcando el regreso de este deporte tradicional japonés a la capital francesa por primera vez desde 1995. La iniciativa representa un hito importante para la promoción del sumo fuera de Japón. El torneo reunió a luchadores de sumo de alto nivel, ofreciendo un espectáculo cultural único. Los organizadores expresaron su satisfacción por el éxito del evento y el entusiasmo del público. Se espera que este regreso impulse futuras iniciativas para difundir el sumo a nivel internacional. La celebración en París subraya el creciente interés global por la cultura japonesa.