Miles de personas se reunieron en Stonehenge para presenciar el amanecer del solsticio de verano y la alineación solar con el monumento prehistórico. El evento atrajo tanto a seguidores de antiguas tradiciones como a curiosos interesados en el fenómeno astronómico. Construido entre el 2600 y el 1600 a.C., Stonehenge es reconocido mundialmente por su significado histórico y místico. La alineación del sol naciente con el eje central del círculo de piedras es un evento anual que atrae a multitudes. Las autoridades locales garantizaron la seguridad y el orden durante la celebración. Este año, la asistencia fue notablemente alta, reflejando el continuo interés en este emblemático lugar. El solsticio de verano marca el día más largo del año en el hemisferio norte.