El fenómeno de El Niño, intensificado, conlleva una amenaza creciente de olas de calor mortales, sin embargo, los riesgos no se están abordando adecuadamente. Este verano, Europa ha experimentado temperaturas extremas que se vinculan a más de 10.000 muertes excesivas. Expertos advierten que esta situación podría empeorar, especialmente si no se implementan medidas de prevención y adaptación al cambio climático. Las olas de calor afectan desproporcionadamente a los ancianos, los niños y las personas con enfermedades crónicas. La falta de conciencia y preparación ante estos eventos climáticos extremos agrava la crisis. Es crucial que los gobiernos y las autoridades sanitarias tomen medidas urgentes para proteger a la población vulnerable y mitigar los impactos del calentamiento global. La situación exige una respuesta coordinada y proactiva para evitar futuras tragedias.