Cada vez más campamentos de verano están restringiendo el uso de dispositivos digitales y teléfonos móviles, llegando a prohibirlos casi la mitad. Esta medida responde a la creciente demanda de los padres, quienes desean que sus hijos pasen más tiempo desconectados de las pantallas. Psicólogos infantiles, como Petr Davídek, señalan que la ausencia de tecnología puede fomentar la resolución de problemas y la interacción social en los niños. Según Simona Tomková, directora de un campamento, permitir llamadas a los padres puede incluso aumentar la nostalgia de los niños. Para aquellos que tienen dificultades con la separación, se recomienda optar por campamentos más cortos o actividades preparatorias. El objetivo es promover un equilibrio saludable entre el mundo digital y las experiencias del mundo real durante las vacaciones de verano.