Una comisión parlamentaria en Kenia investiga denuncias sobre la posible desviación de azúcar industrial importada, inicialmente considerada no apta para el consumo humano directo, al mercado minorista. La comisión, liderada por Bernard Shinali, visitó la empresa Kibos Sugar and Allied Industries y su refinería en Kisumu como parte de la investigación. Se sospecha que el azúcar fue reempaquetada y vendida a consumidores sin el debido proceso. Las autoridades buscan determinar si se violaron las regulaciones de seguridad alimentaria y si hubo un engaño a los consumidores. La investigación se centra en la posible alteración del destino original del producto importado. Se espera que los resultados de la investigación determinen las responsabilidades y las acciones legales correspondientes. El comité busca esclarecer si existió una manipulación deliberada para obtener beneficios económicos.
