Con motivo del Día Mundial del Refugiado, se visibiliza la crisis humanitaria en Sudán, país sumido en un conflicto armado desde hace tres años entre el ejército regular y las Fuerzas de Apoyo Rápido. Este enfrentamiento ha generado una grave crisis con numerosas víctimas civiles a lo largo de dos décadas. Alaa Busati, abogada y activista sudanesa, se ha visto obligada a exiliarse en Marsella, Francia, debido a la violencia. Desde allí, continúa su labor de denuncia y resistencia contra la represión en su país. Busati se ha convertido en una voz destacada para dar a conocer la situación en Sudán y abogar por la protección de los derechos humanos. Su testimonio pone de relieve el sufrimiento de la población civil atrapada en el conflicto.