Decenas de países, incluyendo Reino Unido, Francia y Alemania, expresaron su preocupación ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU por una inminente escalada de las fuerzas paramilitares de Sudán, las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), en la ciudad de Al-Obeid. Las naciones occidentales advierten sobre la posibilidad de que esta escalada derive en la comisión de atrocidades a gran escala. La alerta se lanzó durante una sesión del Consejo en Ginebra el jueves. Los países instan a evitar un nuevo ciclo de violencia en la región. No se especificaron detalles sobre la inteligencia que respalda la advertencia, pero se enfatizó la gravedad de la situación. La comunidad internacional busca prevenir una crisis humanitaria aún mayor en Sudán, país ya afectado por un conflicto en curso.