Siete naciones europeas han instado a un cese inmediato de hostilidades en Sudán, expresando su preocupación por el rápido deterioro de la seguridad en el país. La ciudad de El-Obeid se encuentra particularmente en riesgo, cercada por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). Esta situación agrava la ya precaria estabilidad en la región. Los países emisores no especificaron qué medidas adicionales se tomarán, pero enfatizaron la urgencia de detener la violencia. El llamado busca proteger a los civiles y evitar una mayor escalada del conflicto. La comunidad internacional observa con inquietud la evolución de los acontecimientos en Sudán.