Un ataque con drones en el centro de Jartum, la capital de Sudán, habría causado la muerte de hasta 23 personas, según denunció un grupo de abogados locales. La organización Emergency Lawyers atribuye la responsabilidad del ataque a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), aunque esta milicia aún no ha confirmado su participación. El incidente ha generado una nueva ola de preocupación por la escalada de violencia en el país, sumido en un conflicto armado desde abril. Los bombardeos con drones son cada vez más frecuentes en la capital sudanesa, complicando la situación humanitaria. La falta de acceso a servicios básicos y la escasez de alimentos y medicinas se agravan con estos ataques. La comunidad internacional ha expresado su inquietud por el creciente número de víctimas civiles. Se teme que el conflicto se prolongue y se intensifique en las próximas semanas.