Las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y sus aliados han lanzado una ofensiva a gran escala en varias regiones de Sudán, buscando contrarrestar pérdidas previas y obstaculizar el avance del ejército. Los ataques simultáneos incluyen intentos de retomar áreas fronterizas estratégicas en Darfur y el uso de drones en el norte y centro del país, poniendo en alerta a las defensas aéreas. La RSF ha logrado avances significativos, tomando el control de Qaisan y recuperando Al Karmak en el Nilo Azul. Además, los combates se han extendido a áreas circundantes entre la Movimiento Popular y las fuerzas de Atoro. Un gobernador de Kordofán ha desertado para unirse al gobierno de la RSF, mientras que se realizan visitas a Juba para abordar cuestiones fronterizas y el estatus de Abyei.