La ciudad sudanesa de Al Bayda se encuentra en un estado de alerta máxima ante el inminente riesgo de enfrentamientos armados. Las milicias de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) han intensificado su presencia en la región, generando un clima de temor entre la población. Paralelamente, se ha registrado una incursión de las RSF en territorio de la etnia Zagawa. En respuesta a la escalada de tensión, se llevó a cabo una reunión cuatripartita en El Cairo, con la participación de Egipto, Arabia Saudita, Turquía y Estados Unidos, buscando una solución diplomática. Una delegación sudanesa, encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores, presentó demandas firmes durante las conversaciones. Además, fuentes indican que el Banco Central de Sudán estaría aprovechando la crisis de financiación de combustible para intentar controlar el sector del oro.