Las escaleras mecánicas que dan acceso al metro de Oslo sufren averías recurrentes, deteniéndose entre dos y cuatro veces por semana. Este problema genera inconvenientes para los pasajeros, especialmente para personas con movilidad reducida o que transportan equipaje pesado. Las autoridades de transporte reconocen el desafío que representan estas fallas y están trabajando en soluciones. La alta frecuencia de uso, combinada con el envejecimiento de las instalaciones, son factores que contribuyen a estas interrupciones. Se están evaluando opciones de mantenimiento preventivo y posibles reemplazos para mejorar la fiabilidad del sistema. Los usuarios se quejan de las demoras y la necesidad de utilizar las escaleras convencionales como alternativa. La situación afecta principalmente a las estaciones con mayor afluencia de pasajeros.