Cuatro estudiantes fueron sorprendidos por un funcionario local en Bangladesh, faltando a clases y reunidos cerca de un estanque en las instalaciones del consejo del condado. El incidente ocurrió en el condado de Pansh. En lugar de una sanción tradicional, el oficial a cargo decidió imponerles una tarea comunitaria. Cada estudiante deberá plantar 200 árboles como consecuencia de su ausencia escolar. La medida busca fomentar la responsabilidad y el respeto por el medio ambiente entre los jóvenes. Esta inusual forma de castigo ha generado debate sobre métodos alternativos para abordar la deserción escolar.
