Casos de ciberacoso escolar están aumentando, con estudiantes fotografiando a sus compañeros mientras comen y publicando las imágenes en plataformas digitales. Estas publicaciones van acompañadas de comentarios despectivos y burlas, generando un ambiente hostil. El fenómeno se centra particularmente en el momento del almuerzo, convirtiendo un espacio social en un escenario de humillación pública. Las autoridades educativas aún no han emitido un comunicado oficial sobre el tema, pero se espera que tomen medidas para abordar esta preocupante tendencia. Expertos en psicología infantil advierten sobre el impacto negativo en la autoestima y la salud mental de las víctimas. Se insta a padres y profesores a estar atentos a posibles señales de acoso y a promover una cultura de respeto y empatía en las escuelas. La falta de supervisión en el uso de dispositivos móviles durante el recreo podría estar facilitando estas prácticas.