Estudiantes en protesta han rechazado las acusaciones vertidas por la Fiscalía Superior, calificándolas como un intento de desviar la atención de las investigaciones sobre los eventos del 15 de marzo de 2025. Los estudiantes, que se encuentran en una protesta prolongada, afirman que la fiscalía está utilizando la mención de un "cañón de sonido" como una distracción. Según los manifestantes, la fiscalía está minimizando la importancia de las preocupaciones centrales relacionadas con los sucesos del 15 de marzo. La referencia al dispositivo sonoro, que se consideró un posible riesgo para la seguridad de las protestas pacíficas, es vista como un intento de cambiar el foco de la discusión. Los estudiantes insisten en que se investiguen a fondo los hechos ocurridos durante las protestas. La situación ha generado tensiones entre los manifestantes y las autoridades judiciales. Los estudiantes buscan transparencia y una respuesta clara sobre las acciones tomadas en relación con los eventos del 15 de marzo.
