Un estudiante de una escuela secundaria en la región de Valea Jiului, Rumanía, fue descalificado del examen de Bacalaureat (selectividad). La eliminación se produjo después de que su teléfono móvil sonara durante el examen. El sonido fue provocado por una alerta RO-ALERT emitida debido a una tormenta en el distrito de Hunedoara. Las regulaciones del examen prohíben el uso de dispositivos electrónicos durante la prueba. El incidente ocurrió mientras el estudiante realizaba el examen. Las autoridades educativas confirmaron la descalificación del alumno, basándose en el reglamento establecido para garantizar la integridad del proceso de evaluación.