Un terremoto de magnitud 5.6 sacudió la región central de Japón, cerca de Tokio, a una profundidad de 20 kilómetros, según la Agencia Meteorológica de Japón. Residentes en la capital y áreas circundantes reportaron haber sentido fuertes sacudidas. Inicialmente, se emitió una alerta de tsunami para algunas zonas costeras, pero fue levantada poco después al no detectarse olas peligrosas. Las autoridades advierten sobre el riesgo de deslizamientos de tierra como consecuencia del sismo. Hasta el momento, no se han reportado daños mayores ni víctimas. El evento sí generó interrupciones temporales en el transporte público en la zona metropolitana de Tokio. Se continúan monitoreando las réplicas para evaluar posibles impactos adicionales.