Un terremoto de magnitud 7.1 sacudió la prefectura de Kumamoto el 28 de abril, registrando intensidades de hasta nivel 7 en las localidades de Uki y Hyakita. El evento ha causado daños significativos en la región. La actividad sísmica continúa siendo alta, con un nuevo temblor de intensidad 5 débil registrado el 29 de abril por la tarde. La Agencia Meteorológica de Japón ha emitido una alerta, instando a la precaución ante posibles terremotos de hasta nivel 7 en la próxima semana. Varias áreas de Kumamoto aún sufren cortes de agua y electricidad, complicando las labores de recuperación. Además, se pronostican altas temperaturas a partir del 30 de abril, por lo que se recomienda extremar las precauciones contra el golpe de calor durante las tareas de reconstrucción.