Las plataformas de *streaming*, lideradas por Netflix, están compitiendo agresivamente por los derechos de transmisión de las ligas deportivas más importantes en Asia, generando un mercado de US$6 mil millones. Esta carrera por el contenido deportivo está transformando la manera en que los espectadores acceden a los eventos, alejándose de la televisión por cable tradicional. Sin embargo, esta situación obliga a los aficionados a suscribirse a múltiples servicios de *streaming* para poder seguir todos los deportes que les interesan, incrementando los costos para el consumidor. La creciente demanda de contenido deportivo en vivo está impulsando esta intensa competencia entre las plataformas. Se espera que esta tendencia continúe, consolidando el dominio de las plataformas de *streaming* en el panorama deportivo asiático. La fragmentación de los derechos deportivos amenaza con complicar el acceso para los aficionados.