Un streamer, conocido como AngryGinge, protagonizó un incidente durante el partido de la Copa Mundial de la FIFA entre Inglaterra y Ghana al confrontar a un aficionado al que acusó de realizar comentarios racistas contra jugadores ghaneses. El streamer alertó al personal del estadio, pero el espectador no fue expulsado tras ofrecer disculpas. El suceso rápidamente se viralizó en redes sociales, generando una fuerte división de opiniones entre quienes criticaron la actitud del streamer y quienes la defendieron como un acto de valentía contra el racismo. Otro YouTuber, Kavos, apoyó a AngryGinge, argumentando que el racismo debe ser confrontado y no ignorado. La controversia pone de relieve la persistencia del racismo en el fútbol y el debate sobre cómo abordarlo. El incidente ocurrió durante un partido de alto perfil, amplificando su alcance mediático.