Una pareja bengalí, Belal Hossain y Sumi Akter, junto con sus dos hijos pequeños y otros dos jóvenes, permanecen varados en la línea cero de la frontera entre Bangladesh e India, en la región de Roumari, Kurigram, desde hace cuatro días. Ni la Fuerza de Seguridad Fronteriza India (BSF) ni la Guardia Fronteriza de Bangladesh (BGB) han logrado llegar a una resolución sobre su situación. La familia se encuentra en la misma posición desde el miércoles 17 de junio por la tarde. Las negociaciones para resolver su estatus legal y permitirles cruzar o regresar a Bangladesh se han estancado. La situación ha generado preocupación por el bienestar de los niños, expuestos a las condiciones climáticas y la incertidumbre. Las autoridades de ambos países continúan buscando una solución diplomática al impasse.
