Un acuerdo entre Estados Unidos e Irán ha permitido la reapertura de las rutas marítimas en el Estrecho de Ormuz, impulsando la recuperación del comercio energético mundial. Datos de empresas de monitoreo de tráfico marítimo global confirman el movimiento de decenas de millones de barriles de petróleo a través del estrecho. Esta reapertura es crucial para la estabilidad del suministro energético global, especialmente en un contexto de tensiones geopolíticas. El flujo de petróleo se había visto interrumpido previamente debido a las tensiones regionales. La normalización del tránsito marítimo podría tener un impacto significativo en los precios del petróleo a nivel internacional. Se espera que esta situación continúe mejorando en las próximas semanas, facilitando el comercio energético.
