El Estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial, es una ruta marítima clave por donde pasa aproximadamente un cuarto del petróleo transportado por mar a nivel global. Si bien existen rutas alternativas, los expertos coinciden en que ninguna puede replicar completamente la importancia estratégica de este estrecho. La interrupción del flujo a través del Estrecho de Ormuz tendría consecuencias significativas para la economía mundial. Las alternativas contempladas presentan desafíos logísticos y de capacidad que limitan su efectividad como sustitutos totales. La dependencia continua de esta vía marítima resalta la vulnerabilidad del suministro energético global. Ante posibles tensiones geopolíticas, la seguridad del Estrecho de Ormuz sigue siendo una preocupación primordial. Se exploran opciones, pero la realidad es que su reemplazo es complejo y costoso.