Fuertes tormentas azotaron la República Checa, provocando lluvias torrenciales y granizo en varias regiones. Un rayo impactó un campamento infantil en la región de Jindřichův Hradec, causando heridas a seis personas. Un adulto, que perdió brevemente el conocimiento, fue trasladado en helicóptero a un hospital. Cinco niños fueron llevados a un centro médico en ambulancia, en estado estable. Equipos de intervención de crisis también trabajaron en el campamento para prestar apoyo. El mal tiempo también interrumpió el tráfico en carreteras y líneas ferroviarias, con restricciones en la ruta entre Praga y Benešov.