Fuertes tormentas eléctricas interrumpieron el tráfico aéreo en el sur de Inglaterra, provocando la cancelación y el retraso de cientos de vuelos en los aeropuertos de Heathrow y Gatwick. Las intensas lluvias, los rayos y el granizo obligaron al control de tráfico aéreo a implementar restricciones de seguridad. Los pasajeros se enfrentan a largas esperas y a la incertidumbre sobre sus viajes. Aunque se espera que las tormentas se desplacen, las aerolíneas advierten que la normalización de los horarios de vuelo podría demorar varias horas. La situación ha generado un considerable impacto en los planes de viaje de numerosos pasajeros. Se recomienda a los viajeros verificar el estado de sus vuelos antes de dirigirse a los aeropuertos.
