Fuertes lluvias, tormentas y vientos intensos han provocado inconvenientes localizados en el sur de los Países Bajos, especialmente en las regiones de Eindhoven y Limburgo. En Nuenen, las calles se inundaron y árboles fueron derribados por el viento. En Maastricht, árboles cayeron sobre las carreteras, requiriendo la intervención de los bomberos para su retirada. A pesar de las lluvias, se espera que las temperaturas alcancen los 36 grados en el sureste del país. El KNMI (Instituto Meteorológico Real de los Países Bajos) pronostica tormentas a partir de la tarde, con riesgo de granizo y fuertes rachas de viento en áreas localizadas. Las autoridades meteorológicas advierten que la intensidad y ubicación exacta de las tormentas aún son inciertas. Se insta a la precaución ante la posibilidad de daños y molestias.