Ben Stokes, capitán del equipo de críquet de Inglaterra, habló públicamente por primera vez desde su suspensión del equipo. La medida disciplinaria se produjo tras un incidente ocurrido en un club nocturno, cuyas circunstancias no fueron detalladas en su declaración inicial. Stokes reconoció que el evento, aunque negativo, tuvo un efecto inesperado en la cohesión del equipo. Afirmó que la situación les unió más como grupo. No obstante, Stokes evitó entrar en detalles específicos sobre lo sucedido en el club. La suspensión le impidió participar en partidos recientes, generando debate en torno a la severidad de la sanción. Se espera que Stokes regrese al equipo en el futuro, una vez cumplida su suspensión.