Un reciente informe gastronómico cuestiona la necesidad de ingredientes lujosos como langosta, caviar y foie gras en restaurantes de la zona de Stureplan en Estocolmo. El crítico gastronómico del diario Dagens Nyheter (DN) expresa su esperanza de que los establecimientos puedan prosperar sin recurrir a estos elementos ostentosos. Considera que la calidad de la cocina en estos restaurantes es tan alta que se ve opacada por la presentación excesivamente lujosa de los platos. La atención se desvía de la elaboración y el sabor de la comida debido al enfoque en ingredientes caros y llamativos. El informe sugiere que la excelencia culinaria puede brillar por sí sola, sin la necesidad de adornos innecesarios. Se plantea un debate sobre la relación entre el precio, la ostentación y la verdadera calidad en la alta cocina.