Residentes en Estocolmo están solicitando una revisión de sus alquileres después de que estos fueran transferidos al sistema de valor de uso sin una evaluación previa. La situación surge al expirar el período de presunción para algunas propiedades de Familjebostäder, la empresa municipal de vivienda. La Hyresgästföreningen (Asociación de Inquilinos) critica que la empresa de vivienda pública haya mantenido niveles de alquiler excesivamente altos. Kristoffer Burstedt, de la HGF, expresa sorpresa por esta actitud. Los inquilinos afectados han recurrido a la Junta de Arrendamientos para buscar una solución. La falta de revisión inicial ha generado preocupación sobre la justicia y transparencia en la fijación de precios de alquiler. Se espera que la Junta de Arrendamientos investigue las circunstancias y determine si los alquileres son razonables.