La reciente promesa de extender los horarios de los bares en Estocolmo durante el Mundial de Fútbol generó escepticismo. El periodista Isak Gröndahl exploró la ciudad durante el partido entre Corea del Sur y República Checa para evaluar si la capital sueca se transformaría en un ambiente festivo similar al de Copacabana. Su objetivo fue observar la respuesta del público y la atmósfera general de la vida nocturna con los nuevos permisos. El artículo analiza si la iniciativa política de ampliar los horarios nocturnos durante el campeonato deportivo ha logrado su cometido. Gröndahl buscó determinar si la experiencia nocturna en Estocolmo realmente se asemeja a la vibrante vida nocturna asociada con eventos deportivos internacionales. La cobertura se centra en la observación directa y la evaluación del ambiente en los bares y calles de la ciudad.