Debido a una floración de algas, la ciudad de Estocolmo ha prohibido el baño en diez de sus playas. La medida se toma en el contexto de la actual ola de calor que afecta a la región, incrementando el deseo de refrescarse en el agua. Las autoridades sanitarias advierten que la exposición a estas algas puede ser perjudicial, especialmente para niños y perros. La floración de algas puede causar irritaciones y otros problemas de salud. La ciudad recomienda a los ciudadanos evitar el baño en las zonas afectadas hasta nuevo aviso. Se están realizando análisis para monitorear la situación y determinar cuándo será seguro volver a nadar. La inspección ambiental Victoria Christensen enfatizó los riesgos para los grupos más vulnerables.
