El auge del mercado de valores en Corea del Sur ha provocado un aumento significativo en el volumen de operaciones, beneficiando a las empresas de valores con el incremento de los ingresos por intereses de los préstamos con garantía de venta. Estas operaciones, que permiten a los inversores obtener liquidez utilizando sus acciones como garantía, han generado ya decenas de miles de millones de wones en beneficios para las aseguradoras. El aumento de la demanda se atribuye a la necesidad de inversores de mantener sus posiciones en el mercado alcista. Sin embargo, existe preocupación por el riesgo crediticio asociado a estos préstamos, especialmente si el mercado experimenta una corrección. Las autoridades financieras están monitoreando de cerca la situación para evitar posibles inestabilidades. Este fenómeno, conocido como el "efecto deuda", podría tener implicaciones importantes para la salud financiera del mercado.