El gigante automotriz Stellantis ha anunciado un cambio estratégico significativo, abandonando la opción de motores de combustión interna y híbridos en sus vehículos más pequeños y económicos. La empresa se centrará exclusivamente en versiones totalmente eléctricas para el segmento A, eliminando las alternativas de gasolina. Esta decisión responde a la creciente competencia de fabricantes chinos en el mercado automovilístico. Stellantis considera que la electrificación es la vía más viable para mantener su competitividad en este sector. La medida implica una reorientación completa de la estrategia de producción y desarrollo de la compañía para estos modelos. Se espera que esta transformación impacte en la oferta de vehículos asequibles en el futuro cercano. La compañía no ha detallado un cronograma específico para la implementación total de esta nueva política.