La Starship, una nave espacial en desarrollo por SpaceX, se estrelló y explotó en el Océano Pacífico después de alcanzar brevemente la órbita. El evento ocurrió después de varios intentos fallidos de lanzamiento y representó un avance significativo en las pruebas del sistema. Aunque la misión no tuvo éxito en su totalidad, SpaceX recogió datos valiosos durante el vuelo. La nave espacial alcanzó una altitud significativa antes de desintegrarse durante su reentrada a la atmósfera terrestre sobre el Océano Pacífico. Este incidente marca un retroceso en el ambicioso programa de SpaceX para desarrollar una nave espacial completamente reutilizable que pueda transportar personas y carga al espacio profundo. Se espera que SpaceX analice los datos para identificar las causas del fallo y realizar las mejoras necesarias para futuros lanzamientos.