El primer ministro británico, Keir Starmer, se encuentra evaluando la situación política actual tras la victoria de Andy Burnham en una elección parcial, lo que podría desencadenar un desafío a su liderazgo. Burnham, actual alcalde de Greater Manchester, ha manifestado su intención de presentarse a la dirección del Partido Laborista, criticando la necesidad de un cambio en la estrategia del partido. La contundente victoria de Burnham en el distrito de Makerfield ha intensificado la presión interna sobre Starmer, cuya popularidad es baja según las encuestas. Si Starmer renunciara, el Reino Unido experimentaría su séptimo primer ministro en una década, una situación sin precedentes. El expresidente estadounidense Donald Trump comentó públicamente sobre la posible renuncia de Starmer, criticando su gestión en materia de inmigración y energía. El secretario de Estado de Negocios, Peter Kyle, confirmó que Starmer está reflexionando sobre los desafíos y oportunidades políticas que enfrenta. Burnham tomará posesión como miembro del Parlamento el lunes.
