El primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado oficialmente su dimisión del cargo. Starmer reconoció que su propio partido deseaba que dejara la posición de liderazgo. El anuncio se produce menos de dos años después de haber obtenido una victoria electoral contundente. Durante su intervención, el mandatario se mostró visiblemente emocionado al despedirse de su puesto. Se ha informado que el proceso de nominaciones para elegir a su sucesor se abrirá en aproximadamente dos semanas. A pesar de las especulaciones, Starmer no mencionó explícitamente a Andy Burnham como el reemplazo más probable. Este movimiento marca un giro significativo en la política interna del Reino Unido.