El líder laborista británico, Keir Starmer, ha propuesto prohibir el acceso de niños a las redes sociales, argumentando que busca protegerlos de posibles daños. La medida ha generado controversia, con críticos que señalan posibles restricciones a la libertad de expresión. Starmer no ha detallado cómo se implementaría la prohibición, ni qué plataformas específicas se verían afectadas. La propuesta busca abordar preocupaciones sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental y el bienestar de los menores. El debate se centra en encontrar un equilibrio entre la protección infantil y el derecho a la libertad de expresión en la era digital. La discusión continúa en el Reino Unido sobre la viabilidad y las implicaciones de esta política. RT.com ofrece cobertura completa del desarrollo de esta noticia.
